6.LA INSTANTÁNEA Y LOS IMPRESIONISTAS.

              La cantidad de luz también está ligada, a comienzos de los años setenta del siglo XIX, a unos de los logros fotográficos más espectaculares del pasado siglo: la instantánea. Hemos dicho que el tiempo de exposición necesario para impresionar las placas normales de colodión húmedo, no permitía detener el movimiento cuando éste se efectuaba relativamente cerca de la máquina o cuando era demasiado rápido. En 1871 se introducirá el uso de la gelatina por el de colodión, que permite reducir las exposiciones, aunque siguen siendo prolongadas. En 1878, Charles Harper Bennet logra conservar largo tiempo la emulsión y obtener imágenes de 25/100 de segundo: la instantánea había nacido y con ella la fotografía moderna. El adelanto tiene importantes consecuencias de orden artístico, sociológico y perceptivo, pues por una parte permitió investigar científicamente el movimiento y su representación y por otra favoreció la fotografía hasta convertirla en un juego de niños.

              La detención del movimiento permitió entre otras cosas que el reporterismo fotográfico penetrase en el terreno mismo de la acción: lo que la fotografía pierde en equilibrio, lo gana en intensidad. La fotografía sustituye el dibujo de prensa, no convive con lo que había antes, sino que directamente lo cambia. La instantánea permite a muchos pintores (Degas) basarse en sus imágenes para sus representaciones.